Los extremos de la vida son tan parecidos…

Ya terminó mi rotatorio de prácticas en Geriatría y ahora estoy en Neonatología. He pasado de estar en contacto con personas de 99 años y 47 kg, a otras con 1 día de vida y 1200 g.

Son mundos tan distintos y a la vez tan similares… He reflexionado sobre el concepto de fragilidad  en neonatos y en centenarios, entendido como algo que puede deteriorarse con facilidad.

– La piel: el tamaño de los apósitos es una preocupación constante en prematuros, el tamaño clásico de 6×3 cm cubre toda la espalda del neonato y al arrancarlo podemos desprender la epidermis. En el anciano un esparadrapo de papel tras una analítica también puede dejar la dermis al descubierto.

– Cambios posturales: un niño es manipulado de forma suave, es importante para moldear adecuadamente su cráneo; un anciano debe cambiar de postura para no escararse.

– Necesidad de ayuda en la alimentación: parenteral (prematuro) –> tolerancia enteral (biberón o pecho) –> introducción a otras texturas: túrmix, papillas –> se suma la masticación, etc. En el anciano podríamos llegar a invertir el sentido de las flechas. Es importante un adecuado aporte proteico, hídrico o vitamínico en ambos. ¿Por qué hay tantos potitos, tan variados y tan bonitos para los nenes y no se encuentra una industria similar con comidas tan atrayentes para los mayores?

– Vigilancia de las deposiciones: meconio en neonato vs. melenas en centenario. Los pañales pueden ser usados por ambos.

– Comunicación mediante el cariño: el contacto suave con un niño no debe perderse con un mayor.

– Las ayudas que serán necesarias al alta no se prevén en los niños mediante escalas, ya que la sociedad tiene más asumido que necesitará una cuna para el niño, pero no tanto que quizás sea necesario un colchón antiescaras para el mayor. Podemos pensar también en la comparación entre un maxi-cosi y una silla de ruedas-andador.

– Enseñanza a los cuidadores de las tareas básicas en el propio box de neonatos: masaje para bebés, creación del vínculo o alimentación. En la unidad de Neonatología existen talleres para padres una vez por semana sobre diferentes temas relacionados con su cuidado. ¿Y para los mayores y su cuidado?

Hay frases que quedan grabadas en el pensamiento y que sólo se comprenden después de haberles dado muchas vueltas: “Lo que importa es la persona, no el diagnóstico médico. Lo importante será detectar qué déficit de autocuidado existe, para que pueda ser cubierto.” Esto es algo que nos decían en 1º pero que reconozco que es ahora cuando empieza a tomar sentido.

Noelia Bravo.

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